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Valsain, en el objetivo.
Guillermo Herrero - Segovia
Honorio Iglesias, informático y fotógrafo de naturaleza, lanza una página web (www.montesdevalsain.es) en la que ha colgado imágenes tomadas por él en la provincia
Desde niño, a Honorio Iglesias le apasionaron los animales. Entre sus entretenimientos preferidos estaba leer el libro “La fauna en la provincia de Segovia”, de Javier Sánchez Vaquero y Valentín Pérez Mellado (1983). Poco a poco fue aprendiendo, “de forma totalmente autodidacta”, conocimientos de la naturaleza que le rodeaba, especialmente de los montes de Valsaín. Cuando, ya mayor de edad, tuvo posibilidad de desplazarse por la provincia de Segovia, recuerda “haber alucinado al ver las maravillas que esconde, que son muchísimas”. Y aunque su trayectoria profesional ha ido por derroteros distintos de la biología —trabaja como informático en Siemens—, sigue cultivando su mayor afición, la de salir al campo para descubrir la flora y la fauna que está allí presente.
Los conocimientos adquiridos le han servido para lanzar, recientemente, una página web, www.montesdevalsain.es, donde Iglesias presenta los valores de este espacio natural protegido. Pero, más allá de la literatura de la web, lo que llama la atención de la página son sus fotografías, espectaculares, de flora y fauna. “Las de animales han sido tomadas a ejemplares en libertad, a excepción de una de un lobo”, advierte. Cada fotógrafo de naturaleza tiene su propia técnica, e Iglesias no es de los que practiquen el ahora tan de moda digiscoping, optando por un método “más tradicional”. Usa una cámara Canon (40d ó 350d) y, habitualmente, un objetivo 50-500 mm. Contar con una buena máquina es importante para conseguir una buena foto, pero hacen falta al menos otros tres requisitos. El primero, conseguir el permiso de la autoridad competente para tomar fotos “No resulta sencillo, suelen poner muchas trabas”, lamenta, demandando una legislación “clara” sobre las fotografías de naturaleza. En segundo lugar, cree que es “fundamental” saber las costumbres de una especie antes de intentar conseguir una imagen suya. “Si no se conoce cómo actúa un animal es prácticamente imposible una foto buena suya”, dice. Por último, hace falta paciencia, mucha paciencia. Él ha pasado “infinidad de horas” escondido en un hide, esperando que algún animal pasase por su entorno.
Su web, con más de 5.000 visitas en un tiempo récord, cuenta con monográficos sobre anfibios, aves, orquídeas, frutos del bosque y flores bellas. Además, próximamente incluirá un apartado de mamíferos, con las huellas que deja cada especie en el suelo.