Crónicas Gabarreras 22
 Crónicas gabarreras:   Inicio > Naturaleza > Etnobotánica, gencianas y los Montes de Valsaín (Esteban Ramírez Chueca).  


Juan Dorrego en el monte.

En los Montes de Valsaín y sus alrededores, se despliega un escenario de una belleza sin igual, donde la esencia humana se entrelaza armoniosamente con la caprichosa biodiversidad que lo distingue. Así lo comprendió el ilustre Alfonso Robledo en este territorio al referirse a los insectos, con su lema ya icónico y reconocido: "NO TODO SON GRAELLSIAS".

Siguiendo esta senda, como devoto de este entorno excepcional y apasionado explorador de la biología vegetal, siento la urgencia de compartir las maravillas que embellecen este lugar que me vio nacer. Por ello, comenzaré esta contribución adentrándome en el concepto de etnobotánica, una disciplina romántica que fusiona mi amor por las plantas con la interacción con las comunidades locales, desvelando los misterios que guardan las plantas y su ancestral uso por parte de nuestros antepasados.

En el escenario de la naturaleza, donde plantas y seres humanos entrelazan sus destinos, la genciana se alza como una reina entre las hierbas, adornando con su esplendor los prados húmedos y los terrenos rocosos de las cotas más elevadas de la sierra Guadarrama. En los canchales de la majada Aranguez, por ejemplo, su presencia majestuosa se eleva entre las rocas, deslumbrando con sus flores amarillas que la distinguen. Conocida en los círculos científicos como Gentiana lutea, su nombre latino evoca el resplandor dorado que emana de sus pétalos, una joya de la naturaleza que brilla con intensidad en la vastedad de la montaña.

Hojas de genciana, piornos y jabinos, alrededores "Canchal de los alamillos".

En una tarde invernal del 21 de febrero de 2024, tuve el honor de conversar con el entrañable Juanito Dorrego, abuelo de mis amigos, en un encuentro que se convirtió en un viaje fascinante a través de la historia y la etnobotánica. Durante nuestra charla, me transporté a tiempos pasados al escuchar sus relatos sobre la genciana, una planta cuyos tallos subterráneos solían recolectar en las altas cumbres de los montes de Valsaín para luego vender en las farmacias de La Granja de San Ildefonso. Me habló del tío Perela, de su borrico, y de sus escapadas de varios días para recolectar la preciada “raíz”. Con una mezcla de brillo y determinación en sus ojos, Juanito me relató cómo a Mariano, apodado el Sereno, le ofreció probarla en uno de sus almuerzos, y entre risas recordaba cómo aquel hombre rápidamente la escupió por su amargor inesperado .En ese instante me describió cómo aún era capaz de visualizar el agua correr con elegancia por el caño de la fuente donde Mariano y él reposaban. Juanito también compartió conmigo cómo desde la “Mujer Muerta” transportaban la planta hasta Revenga para comerciar con un lugareño, revelando historias y enseñanzas ancestrales que merecen ser preservadas. De hecho, he de decir que sumergirse en estas memorias nos permite redescubrir tradiciones olvidadas y enriquecernos con su sabiduría atemporal, como el valor de la genciana en la farmacología, la cosmética y la creación de licores y vermuts.

Tallos con flores amarillas de la genciana, canchal de la majada Aranguez.

Es un imperativo moral que los individuos de todas las edades, desde los más jóvenes hasta los de mediana edad, busquen el consejo y la sabiduría de los ancianos, depositarios de un conocimiento inestimable forjado a lo largo de los años. Indudablemente, es un concepto que la revista "Crónicas Gabarreras" ha logrado asimilar con maestría.

Por último, deseo que tanto el lector como yo consideremos al ascender a los lugares donde la genciana se alza, saludarla con reverencia y capturar sin pudor la esencia de su esbelta silueta en una fotografía para inmortalizarla. Permitamos que descanse en su entorno salvaje, para que pueda ser contemplada por generaciones venideras y evocar así a Juanito y a todos aquellos seres que supieron vivir en armonía con la naturaleza y sus virtudes.

Esteban Ramírez Chueca.

©Pedro de la Peña García | cronicasgabarreras.com